A menudo, cuando hablamos de infertilidad, la asociamos automáticamente con el factor femenino. Esto es normal, dado que la edad tiene un efecto mucho más negativo en la capacidad reproductiva de las mujeres que en la de los hombres. Pero la realidad es que calidad de esperma También influye mucho en las posibilidades de lograr un embarazo. No es sorprendente que sea el padre quien contribuya con el 50% del material genético que recibirá el futuro bebé.

Los especialistas tienen cada vez más evidencia de que la calidad del semen no solo afecta la fertilización exitosa, sino también la posibilidad de que, una vez que se logre un embarazo, continúe y culmine en un parto vivo. La investigación sugiere que alrededor del 40% de los casos de infertilidad en parejas son causados ​​por un factor masculino exclusivo. Por esta razón, las investigaciones de fertilidad realizadas en parejas que tienen problemas para concebir tienen en cuenta la capacidad reproductiva de ambos cónyuges.

Uno de los factores a los que se presta más atención es la concentración de esperma en la muestra de semen. Cuanto mayor sea la concentración, más probable es que uno de ellos alcance el huevo y lo fertilice. Por lo general, un hombre sano tiene más de 15 o 20 millones de espermatozoides por mililitro. Un valor por debajo de este número será un signo de oligozoospermia (baja concentración) o incluso azoospermia (ausencia de esperma en la eyaculación).

Pero la cantidad no siempre significa calidad. Incluso si tenemos un conteo normal de espermatozoides, un número alto podría haber reducido la motilidad. En este caso, estaríamos hablando de astenozoospermia; que es cuando menos del 30 o 40% de los espermatozoides en una muestra tienen una motilidad normal, lo que significa que no pueden viajar a través del cuello uterino hacia el útero y hacia los tubos para llegar al óvulo.

Pero el caso más grave sería la teratozoospermia, que es cuando más del 96% de los espermatozoides tienen una morfología anormal. La teratozoospermia no solo afecta la capacidad de los espermatozoides para moverse a través del útero y adherirse a la membrana del óvulo, sino que también aumenta el riesgo de no fertilización y aborto espontáneo, especialmente durante las primeras semanas.

Estos problemas son asintomáticos, por lo que el paciente no los conoce hasta que ve a un especialista en fertilidad después de meses o incluso años de tratar de concebir naturalmente sin éxito. Sin embargo, todos ellos son detectables por análisis microscópico de una muestra seminal.

Las alteraciones que afectan el ADN espermático son más complicadas de diagnosticar. Este ADN, contenido en el núcleo de la célula, contiene toda la información genética que el futuro bebé recibirá de su padre.

El ADN está presente en forma de dos cadenas paralelas. A veces, estos filamentos sufren roturas durante la producción o almacenamiento de esperma, lo que se conoce como 'fragmentación de ADN'. Esta fragmentación puede ser monocatenaria o bicatenaria.
La rotura monocatenaria se asocia con tasas de concepción reducidas. Por otro lado, la rotura bicatenaria no afecta la capacidad fértil de los espermatozoides, pero aumenta el riesgo de fallas de implantación y aborto involuntario.

¿Qué soluciones hay?

El estilo de vida, los malos hábitos alimenticios y la falta de actividad física, entre otros factores, han llevado a más y más hombres a tener un problema de fertilidad. La buena noticia es que las técnicas avanzadas de reproducción asistida que se aplican actualmente nos permiten obtener espermatozoides sanos incluso en casos de azoospermia, teratozoospermia o fragmentación del ADN espermático.

Cuando una pareja con problemas de fertilidad asiste a una clínica de fertilidad, ambos miembros se someten a varias pruebas para evaluar su capacidad reproductiva. En el caso del hombre, se realiza un análisis de esperma, en el que un especialista analiza la muestra de semen para medir la concentración, la morfología y la motilidad del esperma.

Si la concentración de espermatozoides sanos es demasiado baja, ICSI podría usarse para fertilizar los óvulos. Con esta técnica, el embriólogo selecciona los espermatozoides más adecuados dentro de una muestra, basándose en características como la morfología y la motilidad, y los inyecta en los óvulos con una micro aguja especial.

En el caso de que no se encuentren espermatozoides en una muestra de semen, las técnicas actuales permiten obtenerlos directamente de los testículos a través de las llamadas 'técnicas de recuperación de espermatozoides'. Esto nos permite ofrecer a los pacientes con azoospermia o que se han sometido a una vasectomía la posibilidad de concebir sin recurrir al semen del donante.

El método más simple es la extracción por punción. Se utiliza una aguja muy fina que se inserta a través del escroto para aspirar el líquido que contiene los espermatozoides. Si esto no funciona, se realizará una biopsia para extraer una porción de tejido testicular, siendo este el método más seguro para encontrar esperma de buena calidad.

Si, a pesar de tener espermatozoides físicamente saludables, no se ha logrado la fertilización o se han producido abortos involuntarios repetidos, el problema podría ser una alta tasa de fragmentación del ADN espermático. Estos problemas en la información genética no son distinguibles bajo el microscopio, por lo que se necesitan otras técnicas de diagnóstico.

En España, la prueba Comet ha comenzado a ser más utilizada; Esta es actualmente una de las pruebas más avanzadas para la detección de la fragmentación del ADN espermático. Permite el diagnóstico de roturas monocatenarias y bicatenarias de la misma muestra de esperma.

Varios estudios han demostrado que, a menudo, el propio ovocito es capaz de compensar el daño del ADN de los espermatozoides cuando esto afecta a una sola cadena, lo que permite que el embarazo se desarrolle normalmente. Sin embargo, esto no ocurre cuando las alteraciones afectan las dos cadenas, lo que nos obliga a aplicar técnicas avanzadas de selección de esperma. Entre ellos utilizamos Fertile chip ™, un dispositivo que permite la separación de espermatozoides sanos del resto para su uso en un ICSI. A diferencia de otras técnicas, como la centrifugación de esperma, con el Fertile chip ™ no corremos el riesgo de causar daño a los gametos.

¿Cómo afecta la calidad del esperma al embarazo?

Triple selección de esperma

La selección adecuada de espermatozoides para el tratamiento de reproducción asistida debe ser lo más precisa posible, para maximizar las posibilidades de éxito. Por esta razón, en FIV Marbella tenemos un laboratorio especializado en andrología, compuesto por profesionales que analizan rigurosamente todas las muestras de semen para ofrecer a nuestros pacientes la tranquilidad que necesitan.

Además de las técnicas descritas, en FIV Marbella hemos implementado un método de selección llamado 'selección de triple esperma', que nos permite elegir esperma para un tratamiento de reproducción asistida totalmente objetivo.

En la selección triple de espermatozoides, los espermatozoides se someten a la técnica de MACS (clasificación de células activada magnéticamente), que nos permite separar las células sanas de las que han comenzado su proceso de muerte celular, inicio del proceso que conducirá a la fragmentación de los espermatozoides. A continuación, la muestra se deposita en una placa con ácido hialurónico. Los espermatozoides que han completado su proceso de maduración se adherirán al ácido, lo que nos permitirá distinguirlos de los menos adecuados para la fertilización. Finalmente, nuestros especialistas seleccionarán el esperma más adecuado para realizar un ICSI. Este método combina los criterios de nuestros especialistas con técnicas de selección completamente objetivas, aumentando las posibilidades de éxito de nuestros tratamientos.

En FIV Marbella ponemos todos nuestros recursos a su disposición para que su tratamiento de fertilidad en el extranjero sea lo más cómodo posible. Póngase en contacto a través de nuestro sitio web fivmarbella.com.